El café y tu corazón: la ciencia ha cambiado su veredicto
El café y tu corazón: la ciencia ha cambiado su veredicto
Cardiología · Nutrición
El café y tu corazón: la ciencia ha cambiado su veredicto
Durante décadas, tu taza matutina fue señalada como culpable de arritmias e hipertensión. Un cardiólogo de referencia explica por qué esa reputación nunca estuvo justificada.
Paloma Martínez Varela · 5 de junio de 2026
4 tazas/día con beneficios · ↓ riesgo de enfermedad cardiovascular · la mañana, el mejor momento
Durante años, el café estuvo firmemente en la lista negra de los cardiólogos, acusado de provocar arritmias y disparar la tensión arterial. Pero la evidencia científica más reciente ha transformado silenciosamente ese espresso matutino en un inesperado aliado para la salud del corazón.
«La mala reputación que ha tenido el café sencillamente no está justificada, ni siquiera para pacientes cardíacos o con hipertensión.» — Dr. Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología
Lo que el café le hace realmente a tu corazón
Los efectos inmediatos de la cafeína son reales y pueden resultar alarmantes si no se está acostumbrado. El Dr. Fernández Lozano —jefe de la Unidad de Arritmias del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda— explica que, de forma aguda, el café eleva el tono simpático, incrementa ligeramente la presión arterial y acelera la frecuencia cardíaca.
«Por eso el café fue a veces señalado como responsable de efectos cardiovasculares negativos», afirma. «Pero ahora está claro que, a largo plazo, sencillamente no es así.»
Efectos a largo plazo
- Reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular
- Rico en antioxidantes con efectos protectores
- Beneficioso hasta 4 tazas diarias
- Efecto más pronunciado cuando se consume por la mañana
Efectos agudos
- Eleva temporalmente la frecuencia cardíaca
- Aumento breve y leve de la tensión arterial
- Mayor activación del sistema nervioso simpático
- Más perceptible en quienes no lo toman habitualmente
Qué dice la ciencia
Un estudio de referencia publicado recientemente —descrito por el Dr. Fernández Lozano como probablemente el más riguroso metodológicamente sobre el café que se ha realizado hasta la fecha— concluye que el consumo regular de café, especialmente por la mañana, se asocia con una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular. El mecanismo clave parece ser la elevada concentración de antioxidantes del café, a los que se atribuyen efectos protectores a lo largo del tiempo.
¿Cuánto es demasiado?
A diferencia del alcohol, donde el margen entre «beneficioso» y «perjudicial» es extremadamente estrecho, el café ofrece un margen considerablemente mayor. La evidencia apunta a que hasta cuatro tazas diarias tienen beneficios cardiovasculares. Más allá de esa cifra, los datos se vuelven menos concluyentes, aunque el especialista se apresura a señalar que no hay evidencia que justifique restringir el consumo ni siquiera en pacientes cardíacos.
«Las personas acostumbradas a tomar café realmente no notan ningún efecto. Es un estimulante, sí, y puede elevar brevemente la tensión arterial, pero con el tiempo el hábito resulta beneficioso.» — Dr. Ignacio Fernández Lozano
No todos respondemos igual
La variabilidad individual importa. Algunas personas son más sensibles a los efectos estimulantes de la cafeína; otras no notan nada. Lo mismo ocurre con las respuestas digestiva y cardiovascular. Como apunta el médico, «los factores psicológicos también influyen, igual que hay personas que reaccionan mal a las verduras y otras no». El cuerpo no es un modelo único.
Fuente: Entrevista con el Dr. Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología. Publicado originalmente en elDiario.es, 4 de junio de 2026. Estudio de referencia: PubMed PMID 39776171.